Preferí la cordura a la incongruencia y salí pitando antes de que el psicópata se diese cuenta de mi huida. Corriendo tras el pajarraco me dije que esa moneda podría realmente traerme suerte y atravesando valles y montañas, ríos y lagos… llegué hasta una roca gigante. Alcé la vista y allá en todo lo alto divisé la figura de un nido. “tengo que conseguir esa moneda a toda costa”. Comencé a subir, y me acordé de aquel cursillo de escalada por correspondencia que nunca llegué a acabar…

ÚLTIMOS COMENTARIOS




Han dejado: 6 comentarios
12 de marzo de 2008 11:27
Besos muuuuacks!
12 de marzo de 2008 14:16
A ver si traduces... :-)
12 de marzo de 2008 19:36
Esa moneda es algun eufemismo?
13 de marzo de 2008 19:20
13 de marzo de 2008 20:51
19 de marzo de 2008 10:58
besos
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