La tercera puerta aparecía ante mí como un muro infranqueable. Las dos anteriores, simplemente había girado el pomo y había podido pasar, pero esta es diferente: “No hay manera de abrirla” y llegué a la conclusión que: “al igual que una caja fuerte guarda en su interior increíbles tesoros” algo bueno debería haber tras tan misteriosa puerta que se hacía de rogar. La maquinaría de mi cerebro comenzó a cavilar… “ábrete sésamo” repetí sin cesar una y otra vez, pero la puerta no quería dejarme pasar.





Han dejado: 12 comentarios
19 de enero de 2008 20:45
Vi tu comentario en mmadrigal.... Excelente comentario!
En mi ShOgUnAtO, he encontrado infinidad de puertas, y la verdad es que algunas "me abren" y a otras "yo las abro"...
Me gustan las viñetas!!
Saludos Ancestrales!
20 de enero de 2008 20:18
21 de enero de 2008 10:31
21 de enero de 2008 18:55
21 de enero de 2008 18:55
Un abrazote, compañero.
21 de enero de 2008 23:34
22 de enero de 2008 10:09
En serio, muy chachi esta nueva etapa existencialista... acojonaos nos tenías a todos con la retirada... me alegra saber que no es así!
22 de enero de 2008 20:36
24 de enero de 2008 10:24
Besitos que las puertas se hicieron por que teníamos miedo .
28 de enero de 2008 16:03
1 de febrero de 2008 12:19
Besos.
1 de febrero de 2008 23:21
¡Un abrazo!
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